Mirador de la Cuesta del Acebar

Impresionante pero muy complicado llegar

Dirección

Mirador de la Cuesta del Acebar

GPS

40.523095381654, -1.8609979182155

Dirección

Mirador de la Cuesta del Acebar

GPS

40.523095381654, -1.8609979182155

Cuesta del Acebar

El mirador de la Cuesta del Acebar es uno de esos lugares escondidos, a los que no  es fácil llegar por lo poco humanizado del lugar donde se encuentran.

Este mirador lo situamos en las estribaciones de la Sierra de Molina, concretamente en un saliente rocoso de los farallones de los altos del cañón labrado por el río de la Hoz Seca (Oceseca). Aquí el paisaje que se vislumbra es sobrecogedor, el rastro humano llega casi a desaparecer.

Asomados a éste precioso balcón natural podemos deleitarnos con el tramo final del cañón del Hoz Seca poco antes de su desembocadura en un, todavía, exiguo Tajo. Vemos como el paisaje se va modificando y va tomando diferentes tonos según nos alejamos o nos acercamos de la fuente de agua. En las altiplanicies que podemos observar, nos damos cuenta como el paisaje cambia de la típica paramera con amplios bosques de sabina, dejando paso a las especies capaces de resistir la vida en la solana del cañón calcáreo, como el pino silvestre.

Las paredes rocosas que contemplamos ante nosotros también queda a la vista el incesante trabajo de los procesos climáticos que durante eones han ido labrando y modificando este paisaje. Vemos las diferentes capas de sedimentos que han quedado a descubierto gracias a la erosión bajo el frondoso bosque que se extiende a nuestros pies.

Desde las alturas podemos apreciar los restos de la antigua Herrería de los Morencos que, en forma de testigo, nos da algo de información sobre los aprovechamientos que el ser humano ha ido haciendo de los recursos naturales presentes en sus montes.

Además, desde la Cuesta del Acebar hay que resaltar la inmutable figura de El Rasón, la muela calcárea que corona la ladera de enfrente, perteneciente a la localidad de Peralejos de las Truchas. Con sus 1658 metros de altura, representa otro de esos balcones indispensables por los que asomarse a contemplar el impresionante cañón del Oceseca. Un río más que curioso y llamativo, la intermitencia de sus aguas y lo espectacular de sus cañones, hacen de él una de las joyas del Parque Natural Alto Tajo.

Por último no podemos olvidar, que éste como tantos otros rincones del Parque Natural, representan el hogar idóneo para multitud de especies que encuentran sus hogares en estos escarpes rocosos, siendo el buitre leonado el que hará las delicias del visitante con sus vuelos y aterrizajes. Junto al mirador hay una zona donde podemos verlos despegar y aterrizar casi junto a nosotros. Estos rincones harán la delicia del visitante.

<< ¿Cómo llegar?

El acceso a este mirador resulta bastante complicado ya que se encuentra muy lejos de cualquier núcleo de población y es prácticamente imposible llegar con un vehículo. La mejor manera de descubrirlo es hacer la etapa 3 del GR-113 que nos lleva desde la ermita de San Lorenzo, en Checa, hasta el pueblo de Peralejos de las Truchas con una distancia de 23 kilómetros aprox.

Si no queremos hacer un recorrido tan largo, podemos aproximarnos a él tanto desde Peralejos, cogiendo el camino que lleva hasta la desembocadura del Hoz Seca con el Tajo, y continuando hasta el final de éste, para estacionar aquí y  cruzar el río para ascender por la cuesta que le da nombre hasta las instalaciones del mirador, como desde Checa, siguiendo el camino de la Rambla Malilla, hasta un cruce de caminos señalizado, donde tendremos que hacer un pequeño sendero para poder disfrutar de éstas vistas.

El camino desde aquí no tiene pérdida, siempre recto, en dirección a los límites del cañón, hasta que nos encontremos con la señal que nos marca nuestro destino, una vez  hayamos comenzado a bajar hacia el fondo del cañón.