Rambla de las Sarguillas

Reserva fluvial de valor incalculable

Dirección

Rambla de las Sarguillas

GPS

40.515706448216, -1.8134613287461

Dirección

Rambla de las Sarguillas

GPS

40.515706448216, -1.8134613287461

Rambla de las Sarguillas

La Rambla de las Sarguilla, afluente del Hozseca, constituye una buena representación de los diferentes tramos de un río de montaña mediterránea calcárea, conformando un paisaje fluvial de gran belleza que por su singularidad hidrológica y morfológica, por su alto grado de naturalidad y buen estado de conservación, ha sido declarada Reserva Natural Fluvial y habría que tener un especial cuidado al visitarla.

El agua ha modelado, sobre calizas, margas y dolomías, un valle confinado que se abre tímidamente en el último tramo configurando una estrecha y discontinua llanura de inundación ocupada por campos de siega y pastos. El lecho de esta singular rambla montana está formado por gravas y en menor medida cantos.

La fuerte estacionalidad unida a la litología hacen que los altos niveles de xericidad no permitan el asentamiento de vegetación ribereña, por lo que las márgenes son ocupadas por la vegetación zonal, principalmente pinos (Pinus sylvestris), enebros (Juniperus communis), agracejos (Berberis vulgaris), sabinas (Juniperus sabina) y algún majuelo (Crataegus monogyna).

El sistema fluvial carece de presiones, amenazas o alteraciones humanas que modifiquen su estado natural, manteniendo un excelente estado de conservación. La rambla de las Sarguillas, es un tesoro perpetuo.

En sus inmediaciones, en concreto, en el puente  de valdelacasa que cruza el río Hoz Seca (a unos 10 km de Checa), encontramos un panel de inicio de sendero que nos invita a recorrer parte de ésta rambla, su confluencia con el ya mencionado río y el estrecho del Carangosto.

Otra opción para acercarnos a ver parte de su trazado, es continuar por el camino, hasta una antigua paridera, la paridera de Las Sarguillas, donde prácticamente cruzaremos por su cauce o recorrerla por la parte superior de sus grandiosos barrancos, en el cerro de la Modorra, hasta alcanzar si se quiere, la altura de la cueva del Tornero, perspectiva sin duda diferente, atravesando la Vasequilla he incorporándonos al cauce del río Hoz Seca.

Por último recordar el especial valor de éste enclave, y aconsejar la visita con conocimiento, la rambla de las sarguillas es una reserva, por lo que no deberíamos de exponerla a factores peligrosos. En caso de realizar los senderos, no abandonar nunca los caminos y seguir siempre la señalización disponible, en éste caso en verde, para evitar cualquier desastre u accidente que ponga en riesgo el incalculable valor natural de este paraíso.