Georuta 5: Barranco de la Hoz-Cuevas Labradas

Un viaje hacia el Mar

Dirección

Inicio en el Santuario del Barranco de la Hoz

GPS

40.8294168, -2.000127

Dirección

Inicio en el Santuario del Barranco de la Hoz

GPS

40.8294168, -2.000127

Ida 15 Km  |  Desnivel 190 m  |  Duración 4 h  |  Ruta

Georuta 5: Barranco de la Hoz-Cuevas Labradas

La Georuta 5, tiene una longitud total de 15 kilómetros en coche, en bicicleta tardaremos unas 4 horas en todo el recorrido, salvo la subida al mirador del Barranco de la Hoz que tan sólo podremos hacer a pie. Se recomienda recorrer a pie los tramos comprendidos entre la parada 1 y 3, 4 y 6 y de la 9 a la 10. Un buen complemento para esta ruta sería la visita al centro de interpretación Dehesa de Corduente, donde encontraremos ejemplos representados de todo lo que nos iremos encontrando en el recorrido. Se recomienda que consultes horarios y días de apertura del centro.

Un viaje hacia el mar: En esta ruta, que recorre algunos de los más espectaculares parajes del Parque Natural, podrás observar diferentes tipos de rocas y descubrir cómo era el ambiente en el que formaron. En concreto, se visitarán rocas formadas en antiguos ríos, playas y mares poco profundos. La razón es que entre el Triásico y el Jurásico, en un lento proceso que duró más de 50 millones de años, el mar fue inundando el continente, formándose diferentes tipos de rocas como registro de la gran inundación.

Por ello, recorrer esta ruta es como realizar un viaje hacia un antiguo mar, que cubrió toda esta zona hace 200 millones de años. El primer tramo del recorrido discurre por una hoz de areniscas y conglomerados con la vegetación propia del rodenal, pinar de pino rodeno o resinero con roble marojo o rebollo y jara estepa. En su tramo intermedio discurrimos por una zona de margas y calizas con sabinar y en las laderas de la hoz, formadas por calizas y dolomías, descubrimos que la vegetación dominante es el pinar de pino larício con mezcla de sabina albar.

En cuanto a la fauna, nos acompañarán el buitre leonado, alimoche, águila real o halcón peregrino; el azor, águila culebrera o aguililla calzada; garduña, zorro o gato montés y con suerte nos cruzaremos con algún grupo de cabras monteses que habitan los escarpes.

Señalización e Inicio de la Ruta

<< Parada 1: La ruta comienza en el Monumento al Guarda Forestal, que se encuentra en la carretera que se dirige al Barranco de la Hoz. Una baliza marca el lugar, y subiendo unas escaleras de piedra se encuentra el panel. Las paredes del barranco que contemplaremos desde aquí, están formadas por rocas que son el resultado de la acumulación de partículas de arenas y gravas en los cauces de antiguos ríos.

<< Parada 2: Continuamos por la carretera hasta ver el monolito de El Huso. En un talud de la carretera situado a sus pies se sitúa una placa de afloramiento. No existe apartadero para vehículos, así que mejor acércate andando dando un paseo de quince minutos desde la parada anterior.

La formación de este curioso monolito es el resultado de la acción erosiva del agua, ayudada por un sistema de fracturas o diaclasas presentes en la roca que la vuelven más débil.

<< Parada 3: Seguimos la carretera hasta llegar a la Hospedería y a la Ermita. En un resalte rocoso junto a la Hospedería se sitúa una placa.

<< Parada 4: Junto a la Ermita sale la senda que se dirige a los miradores. Tras diez minutos de subida, en el camino encontrarás una placa justo encima de una zona que formo parte de una corriente de agua que dejo aquí su huella.

<< Parada 5: Si continuas subiendo unos metros más llegarás al primer mirador, donde se sitúa un panel que explica las características de los ríos que originaron estos depósitos de areniscas y conglomerados.

<< Parada 6: Seguimos subiendo para llegar al segundo mirador. Una baliza te indica el desvío para encontrar una placa. Antes de bajar, te recomendamos que vuelvas a la senda y subas un poco más, hasta llegar al mirador de la parte superior del escarpe.

<< Parada 7: Volvemos a la carretera y seguimos en dirección a Torete. Antes de llegar a este pueblo se alcanza un cruce con un gran apartadero donde se sitúa un panel. Antes, junto a la carretera y al río hay varios merenderos donde puedes hacer un descanso.

Aquí las rocas y la vegetación han cambiado notablemente lo que nos indica un antiguo cambio de ambiente de sedimentación: de las areniscas y conglomerados fluviales del barranco de la Hoz, se pasa a margas generadas en ambientes costeros y luego a dolomías tableadas de color ocre formadas en un ambiente litoral, lo que podemos traducir como un aumento del nivel del mar, que inundaba cada vez más terreno.

<< Parada 8: Seguimos hacia Torete y, tras cruzarlo, seguimos por la carretera en dirección al Barranco de Cuevas Labradas, donde se encuentra un panel junto a la carretera. Las paredes del barranco están formadas por unas rocas calcáreas muy especiales. Son del Jurásico y sirven de lugar de referencia a escala regional. Se les ha dado el nombre de «calizas y dolomías tableadas de Cuevas Labradas» y constituyen lo que se conoce como un estratotipo: el lugar donde mejor representadas están las rocas para cada tiempo geológico o donde primero fueron descritas. 

<< Parada 9: Seguimos la carretera y, antes de llegar a Cuevas Labradas, hay que desviarse por una pista que sale a mano derecha. Aunque la pista está en buen estado, si llevas un turismo circula con precaución. Nos encontraremos con un pliegue asombroso, formado durante la orogenia Alpina, en el Terciario, donde podremos identificar las diferentes capas o estratos y las fracturas de la roca.

<< Parada 10: Tras cruzar un vado la pista traza una curva en la que hay un apartadero. Desde aquí sigue andando y encontrarás la placa. La sucesión de pliegues que aquí encontramos son del tipo llamado «en acordeón», ya que recuerdan el fuelle de este instrumento. La característica principal de estos pliegues es que originan ángulos muy marcados, dando lugar a pliegues apretados, en los que las capas o estratos se pueden seguir con facilidad. 

<< Parada 11: Seguimos un par de kilómetros la pista hasta llegar casi al cruce con la carretera. En el lado derecha encontrarás el panel de la última parada. Si buscamos en el suelo veremos que lo que parecen simples piedras son fósiles de antiguos organismos marinos extinguidos,pero en algunos casos similares a los actuales. Entre los más abundantes se encuentran algunas especies de braquiópodos, como las vieiras actuales. Todos ellos vivían en el lecho marino y filtraban el agua en busca de nutrientes para su metabolismo.