Ruta por las juntas del Hoz Seca

Una ruta increíble que no te puedes perder

Dirección

Inicio a unos Km de Peralejos

GPS

40.541067787405, -1.8811047697444

Dirección

Inicio a unos Km de Peralejos

GPS

40.541067787405, -1.8811047697444

Circular 8,6 Km  |  Desnivel 270 m  |  Duración 3 h  |  Ruta A píe

Ruta por las juntas del Hoz Seca

El río de la Hoz Seca es uno de los principales afluentes del Tajo en su curso alto. Esta ruta es un recorrido circular de 8,6 kilómetros, que remonta su tramo final, donde podemos deleitarnos en la observación de sus frías aguas color turquesa. El itinerario es precioso, salvaje y poco concurrido ya que transcurre por una zona muy alejada de las poblaciones del parque. El recorrido no tiene complicaciones, aunque una vez llegados a la orilla del río, no hay un camino definido y hay que ir buscando por donde poder pasar.

Para encontrar el punto de inicio de la ruta hay que llegar hasta Peralejos de las Truchas y tomar una pista de tierra que sale del lado derecho del frontón situado en la parte alta del pueblo. La pista asciende, llega a un cruce en el que se bifurca y nosotros continuaremos por el desvío de la izquierda (por la derecha llegaríamos al aparcamiento desde donde se visita la Cascada del Molino de Arriba).

Veremos que dejamos el vertedero municipal a nuestra izquierda y continuaremos por la pista principal. A partir de ahí se trata de seguir la pista durante varios kilómetros dirección hacia la ermita de Ribagorda, en medio de una magnífica explanada.

Tras hacer visita obligatoria a la ermita y su chopera, aún tendremos que recorrer un buen trecho, unos 3 kilómetros para llegar al inicio del sendero  donde comenzaremos a caminar. Este punto lo reconoceremos porque a nuestra derecha sale un camino que no parece muy malo (luego si lo es) que se dirige a una zona de antiguos corrales de ganado. En estos corrales aparcamos el vehículo y comenzamos nuestra ruta por las juntas del Hoz Seca.

Comenzamos nuestro sendero descendiendo por un camino que poco a poco va empeorando y se va estrechando mientras disfrutamos de las vista de los cañones formados por el Tajo y el Hoz Seca desde arriba. Justo enfrente el Hoz Seca, a nuestra derecha las paredes verticales del río Tajo, y tras estas, Cuenca.

Unos 2 kilómetros después llegaremos casi a la altura del río, veremos una pequeña explanada de la que salen dos caminos, en nuestro caso tomamos el de la izquierda y continuamos hasta llegar a la altura de la central eléctrica, si cogemos el de la derecha tendremos que vadear el río y llegar a la central desde la orilla contraria, eso sí, podremos entonces acercarnos a visitar la curiosa confluencia de este caudaloso río, con un todavía exiguo Tajo.

Es a partir de aquí donde el tramo se complica por lo dudoso del camino ya que no hay una pista aparente y tendremos que ir buscando las pequeñas sendas escavadas por corzos y jabalíes.

De todas maneras, si el camino lo hacemos despacio y sin prisa no presenta apenas dificultades. Siempre iremos paralelos al río, en ningún momento lo debemos de perder de vista a nuestra derecha, así que simplemente es continuar lo más recto posible hasta encontrarnos con la siguiente parada, el impresionante salto de agua construido para la central hidroeléctrica y que hoy parte en dos las aguas del Hoz Seca (aunque su demolición es inminente como proyecto para recuperar el cauce original del río).

El agua que se embalsa previa al salto, hace una gran piscina en la que algunos se atreven a darse un chapuzón en las épocas de calor, aunque simplemente observando sus aguas color turquesa podemos sorprendernos de la cantidad de vida que guarda este gran río.

A partir de aquí se abre un paisaje salvaje, el río ha arrastrado todo tipo de troncos y algunos se mantienen derechos en el mismo cauce. En algunos lugares el agua forma pozas de tonalidades verdosas, la vegetación de ribera es abundante, muy densa y tenemos una buena y fresca sombra. Es algo asombroso, la verdad es que paisajes así de naturales y poco humanizados son difíciles de encontrar.

Cuando hemos recorrido unos 3 kilómetros por la orilla del río, vemos aparecer los restos de una antigua edificación, se trata de La Herrería de los Morencos. El edificio sorprende por su tamaño, en su día debió ser algo importante porque es muy grande, además durante todo el recorrido y en especial en sus inmediaciones aparecen por todas partes restos de metal, son las escorias de la fundición del hierro que antiguamente se trabajaba aquí.

A la Herrería de Los Morencos llegaba el metal de muchos de los montes que hoy forman el Parque Natural del Alto Tajo, era aquí donde se fundía y desde donde salía ya preparado. Además cabe decir que ese metal que de aquí salía era reconocido y apreciado por su gran resistencia y ductilidad.

Justo al lado de la Herrería, encontramos la señalización que pertenece al GR-113, si continuamos por ese camino, desde este punto, ya podemos llegar hasta Peralejos de las Truchas si no deseamos continuar más; pero si el espíritu aventurero aún perdura, podemos continuar paralelos al río otro tramos hasta llegar a una zona donde veremos un pequeño puente de madera que cruza el cauce del Hoz Seca, y unos metros más adelante un pequeño vado por donde algunos vadean el río. Es aquí donde el cauce ha ido ganando terreno, y poco a poco se está formando una zona pantanosa, paraíso de anfibios y demás fauna que se acerca hasta aquí para beber.

Esta zona es el lugar perfecto para descansar, refrescarse y coger fuerzas antes de emprender el camino de vuelta, el cuál haremos por la pista que tomaremos (sin atravesar el puente), y la cuál nos llevará hasta donde tenemos el coche. El camino de vuelta también lo compartiremos con la señalización del GR-113 que se dirige a Peralejos de las Truchas, así que no hay pérdida posible, sólo queda caminar hasta que veamos el punto de inicio.

El regreso será de unos 3 kilómetros aproximadamente, circularemos por una pista en buen estado, que en verano puede hacerse algo dura debido al calor, ya que no hay nada de sombra durante toda esta parte del recorrido, por lo que recomendamos que se planifique bien la jornada para evitar zonas donde el calor nos pueda jugar una mala pasada.

Eso sí, este tramo, aunque expuesto nos regala vistas y paisajes impresionantes; iremos flanqueados por el Rasón (1658 metros) a nuestra derecha y los Altos de la Campana (1661 metros) en la orilla contraria, dos impresionantes peñones calizos entre los que el buitre leonado nos regala unos vuelos increíbles.

Poco a poco, sin prisa y dejándonos deleitar por el paisaje, apenas sin que nos demos cuenta, estaremos de vuelta en el inicio de nuestra ruta, y habremos disfrutado de una jornada increíble con la ruta por las juntas del Hoz Seca.

Señalización e Inicio de la Ruta

En ningún momento de este recorrido vamos a encontrar ninguna marca o señal, por lo que debemos descargarnos el track del recorrido para hacerlo sin problemas, ya que hay momentos que el camino se pierde y no viene mal una ayuda extra. El único tramo de recorrido que encontramos señalizado es el que compartiremos en nuestro regreso con el GR-113 que acaba, en esta etapa, en Peralejos de las Truchas.